Fletamento de cuatrocientos cincuenta pesos de plata corriente por Alonso Portillo, dueño de recua de Pedro de Herrera Abreu, se obliga de llevara a la ciudad de los Reyes donde entregara a Diego Gonzalo de Villanueva.
Fletamento de mil pesos de plata corriente por Alonso Portillo, dueño de recua de Pedro de Herrera Abreu, se obliga de lleva a la ciudad de Guamanga donde entregara a Juan Ochoa Ugarte.
Fletamento de 4.700 pesos corrientes por Gaspar de Prado, dueño de recua de Martín de Igarzabal, mercader se obliga de llevar a la ciudad de La Paz donde entregara a Juan de Vivero mercader sea por ausencia o muerte lo enviara a la ciudad del Cuzc...
Fletamento de 844 pesos y tres tomines de plata corriente por Hernando Marín arriero de Hernando Jaramillo se obliga de llevar a la ciudad del Cuzco donde entregara a Diego del Río Familiar de la Santa Inquisición que procede de la deuda a María d...
Fletamento de 500 pesos de plata ensayada y marcada por Juan González de Aranda de Pedro Chirino de Rivadineira, se obliga de llevar a la ciudad de Lima donde entregara a Juan García Torrico.
Fletamento de 697 pesos de plata corriente por Juan Maldonado arriero de Andrés de Vázquez promete de llevar a la ciudad de los Reyes donde entregara a Juan de Castro que procede del cobro de deuda.
Fletamento de 11.000 pesos corrientes por Juan Rodríguez de Lara, dueño de recua de Francisco Pardo de Prado, se obliga de llevar a la ciudad del Cuzco donde entregara al mismo o por su ausencia a Domingo de Oro.
Fletamento de 5.070 pesos corrientes por Juan Rodríguez de Lara, dueño de recua de Juan Díaz de Vargas, se obliga de llevar al pueblo de Pucara donde entregara al Licenciado Diego de Samaniego cura y vicario del pueblo.
Fletamento de 603 pesos corrientes por Juan Rodríguez de Lara, dueño de recua de Juan Díaz de Vargas se obliga de llevar al pueblo de Pucara donde entregara a Alonso de Tordoya, que procede de la venta de su hacienda.
Fletamento de 2.000 pesos corrientes por Juan Rodríguez de Lara, dueño de recua de Juan Díaz de Vargas se obliga de llevar hasta el pueblo de Acora donde entregara a Juan García Caballero que procede de la venta de sus hacienda.